Andan días y noches iguales persiguiéndola,
las mariposas que solían salir de su boca nacen muertas,
y la promesa de un viaje se quedo en eso. Una simple promesa.
Se seca las lagrimas del corazón mientras ve las estrellas,
mientras ve esa estrella, que un día fue suya y hoy tiene otra dueña…
Con toda la seguridad de que el Sol se escondera en el horizonte.
Fuerza… Resignación…
La hormiga lloro en su interior.
La nostalgia muere con el tiempo.
Su mayor recuerdo es el olvido…
Porque mañana; mañana de otro llegaran promesas y nuevos ramos de estrellas…
Y la muerte no es mala. Es simplemente otro estado.
Dejémonos morir el uno para el otro…Olvida en paz.
Realidad? La realidad es transformable.
Y con cada día uno aprende.
Es un sueño a ojos abiertos…
Vamos caminando.




